SOL STEREO SANTANA 96.6 FM
  ALCALDES
 
 
 
ACTUALIDAD | NOTAS LOCALES | EVENTOS | SOL STEREO | UBICANOS | LIBRO SANTANA | PROGRAMACION | FORO | ENCUESTA | CONTACTOS | VISITANTES



CAPITULO VIII

 

 

8.-       LOS CABILDOS MUNICIPALES.

 

 

Los cabildos, ayuntamientos o concejos municipales nacieron en hispanoamérica con la fundación de las ciudades. 

 

Inicialmente los fundadores nombraban a los funcionarios que conformaban el cabildo, dicho nombramiento recaía por lo general en los más prestigiosos pobladores de las urbes y en sus descendientes.

 

Solamente los pueblos con categoría de Villa tenían el privilegio de nombrar cabildos o ayuntamientos y sus miembros se llamaban Regidores, el número de estos variaba según la categoría de la población. 

 

Las ciudades de mayor importancia tenían doce y las de menor seis. Para ser Regidores eran requisitos de estricto cumplimiento : 

 

Ser natural de los reinos españoles, Vecino de los pueblos donde ejercían sus funciones; no tener tabernas de vino ni usar oficios viles; tener buena fama; no ser sordo, ni mudo y ser mayor de 18 años.

 

Los miembros del cabildo tenían las siguientes funciones : Los Alcaldes de Primer Voto eran eminentemente judiciales, a ellos los competía la administración de la justicia civil y penal, el Alférez Real era el encargado de portar el pendón real; el Fiel Ejecutor manejaba la policía de abastos y la fijación de los precios de los productos de la plaza de mercado; el Procurador representaba los intereses de la comunidad y se entendía con todos los asuntos de la vida municipal; el Mayordomo o Tesorero era quien manejaba los dineros del municipio; el Alguacil Mayor se desempeñaba como el jefe de policía; el Escribano del Cabildo redactaba los acuerdos emanados en las sesiones del cabildo, todas estas personas debían guardar riguroso secreto de lo tratado en cada una de las juntas. 

 

El Receptor de penas de Cámara era el que colectaba las entradas pertinentes a la Real Hacienda o sea los bienes de la nación.

 

Las leyes de indias hacían una enumeración detallada de las atribuciones de los cabildos, entre las ordinarias se contaban varias de orden político y administrativo como el mantenimiento de los terrenos ejidos, predios y arbitrios; sin embargo les estaba vedado que excedieran de los tres mil maravedíes, el reparto de solares y tierras en ciudades y villas; estos señores cuidaban de la abundancia y buena calidad de los comestibles y bebidas, de las pesas y medidas a través de la inspección de aseo y ornato de la población; también velaban por la calidad de la moneda circulante; por la creación de escuelas de primeras letras, el nombramiento de los maestros y de los empleados municipales....

 

El cabildo se interesaba por el arreglo de los caminos públicos y la construcción de puentes y alcantarillas; el sostenimiento de posadas para los viajeros y comerciantes; otorgaba las patentes de vecino y salubridad o el permiso para el establecimiento de algún negocio.

 

Existieron cabildos de blancos o de españoles y los de indígenas.  Los primeros tenían una composición semejante a la peninsular; los cabildos indígenas además de los funcionarios españoles, tenían los Alguaciles de Doctrina en algunos casos ejercidos por el Cacique o su corte. 

 

Las reuniones del cabildo eran de dos tipos, el cerrado a los cuales sólo asistían los miembros de la corporación y los abiertos a el cual concurrían todos o parte del vecindario para deliberar asuntos de gran interés para la comunidad.

 

 

 

8.1.-   EL CONCEJO MUNICIPAL.

 

En la actualidad el Concejo Municipal desempeña algunas funciones similares a las del siglo XVIII, como son : Velar por el bien común, generar la organización administrativa, elaborar el presupuesto del gasto público anual, vigilar y controlar el desarrollo urbanístico y su planeación..., funciones de vital importancia para el desarrollo socio económico del municipio.

 

Personas de reconocida imagen pública han pertenecido al Concejo, de ellas podemos decir que en su momento aportaron su esfuerzo personal y un cùmulo de importantes ideas que fueron vitales, pues ellas generaron el desarrollo de la infraestructura civil y administrativa del municipio. 

 

La apertura de vías de penetración, de acueductos veredales; el ensanche eléctrico; la construcción de aulas escolares, canchas deportivas y la dotación de elementos necesarios para una buena enseñanza ( pupitres, tableros, útiles de estudio y aseo )  que por intermedio de algunas entidades estatales y la ejecución pronta y decidida de los alcaldes, le fueron aportados al sector rural entre 1960 y 1990 a la educación, son fiel reflejo de la labor de los Concejales y las Juntas de Acción Comunal.

 

El sector urbano también contó con importantes ejecuciones, entre ellas : La pavimentación de las principales calles, la construcción de la red eléctrica, el acueducto urbano, el alcantarillado, el matadero municipal, el hospital local, los expendios de carne, el Colegio " Antonio Ricaurte ", el hotel turístico, el parque principal...dan, entre otros, testimonio del deseo de superación del Santanero, pues estas obras permitieron en su momento fortalecer la imagen positiva del municipio y sus gentes. 

 

La gestión de algunos concejales y alcaldes, ha permitido el concurso directo de entidades del sector público y privado, que han sido definitivas en el proceso de desarrollo municipal, pues ellas han aportado bases sólidas para su crecimiento y expansión socio - económica, generando un incremento del nivel de vida del hombre Santanero de forma ascendente.

 

En la actualidad el Concejo Municipal está conformado por un grupo heterogéneo de tendencias políticas, enmarcado dentro del cambio generacional, que redundará en la apertura, expansión y proyección del municipio en su área de influencia socio - económica, ya que ellos determinarán los campos de acción y ejecución de programas y proyectos de corto y mediano plazo que aseguren el futuro desarrollo del municipio.

 

Recordemos aquí a algunos Santaneros que le han dedicado parte de sus vidas a formar parte del Concejo Municipal, aportando su grano de arena para el fortalecimiento institucional, como base del desarrollo municipal, entre ellos podemos destacar a Parmenio Torres, Gerardo Castro Guiza, Gustavo Pinzón Alvárez, Raúl Aranda, Alvaro Blanco C., Samuel Contreras, Jorge Alberto Torres, Marco Antonio Hernández, Fermín Ruíz M., Alvaro Camacho, José de Jesús Fajardo, Porfidio Duarte, Orlando Olarte A., Hidalgo Blanco, Rito Alejo Herrera, Luis Ramón Tovar, María Luisa Cárdenas, Olegario Aranda, Uriel Antonio Torres, Iván Castro, Norberto Morales, Fausto Renán Mastrodoménico, Henry Sánchez, Edgar Alfonso Pardo, Fernando Fajardo, Jose del Carmen Delgado, Lorenzo Chacón, Libia Santoyo, Milton Ruiz, Rito Alejo Herrera, ..., para citar algunos.


8.2.-    LOS ALCALDES MUNICIPALES  ( 1731 a 2007 )

 

A la llegada de los españoles, el indígena vió el pueblo por ellos construido a base de esfuerzo personal, convertido en repartimientos o resguardos, posteriormente estos fueron reducidos o fusionados con otros caseríos, denominados en lo religioso  " Doctrinas ".

 

Como hemos dicho : a medida que llegaban más españoles a nuestras tierras, se les asignaba una parcela y una cuadra para la construcción de su casa de habitación; adjudicación que realizaba inicialmente el Encomendero, luego el Justicia mayor y tiempo después el alcalde de blancos, el cual era elegido por consenso general.

 

Así pues, Santa Ana se tornó en centro de la encomienda de CHIMANA y  Doctrina  ( 1543 a 1593 ), en Viceparroquia ( 1597 a 1690 ) en la  Parroquia  de Nuestra  Señora de  Santa  Ana  de Vélez  ( 1692 ) y pueblo de naturales con Alcalde, hasta que en 1806 finalmente le fue otorgado el título oficial de parroquia eclesiástica y municipal de blancos, criollos y mestizos con Alcalde de Blancos.

 

Los supervisores de los alcaldes eran los Corregidores que en nuestra región vivían en la ciudad de Tunja por ser la capital de la provincia y eran nombrados por la Real Audiencia o por el Virrey.

 

Los alcaldes de aquella época eran de dos clases : Los Alcaldes Ordinarios o de Blancos eran nombrados para los pueblos donde moraban numerosos españoles, caso típico de Santa Ana por ser parroquia, que no significaba por aquel entonces un concepto netamente religioso, sino también civil, pues constituía mayor categoría gubernamental y administrativa; en segundo término tenemos los Alcaldes Pedáneos quienes eran nombrados para las comunidades naturales como en el caso de Pare, Chitaraque, Guepsa, Suaita..., hasta la fecha de ser elevados a categoría de parroquia municipal.  

 

Si el pueblo alcanzaba a tener cuarenta casas podía tener un alcalde y en el momento de poseer más de ochenta podía tener dos alcaldes, como es el caso de Santa Ana donde a partir de 1731 se registra el nombramiento de dos alcaldes de primer voto.  

 

A estos alcaldes se les permitía aprehender indígenas, negros, mestizos y mulatos cuando incurrían en delitos graves y castigar con la pena de azotes a los leves.

 

Nuestros pueblos periféricos eran pequeños por cuanto sólo contaban con un alcalde pedáneo.   El nombramiento tenía el siguiente trámite, que era semejante al de alcalde de blancos, pero con la salvedad de que el pedáneo era elegido por los blancos para mandar a los indígenas, sujeto a su servicio personal y colectivo, mientras que en la elección del Alcalde de Blancos a el indígena no se le permitía su participación.

 

El proceso de elección era el siguiente :  El Cabildo por consenso general escogía una terna inicial, la cual era presentada al corregidor, luego de emitir su concepto, era remitida al Presidente de la Real Audiencia o en su defecto a el Virrey, este los nombraba siempre y cuando reunieran los requisitos y cualidades exigidas por las Cédulas Reales. 

 

El futuro alcalde presentaba juramento de fidelidad ante el cabildo local y tomaba posesión de su cargo; este podía ser reelegido varias veces a voluntad de la comunidad.

 

El nombramiento era registrado en los libros llevados para  tal fin. En el archivo histórico de Boyacá se encuentra el siguiente ejemplo, el cual fue aplicado a la mayoría de nombramientos con respecto a los alcaldes ordinarios o de blancos y los pedáneos o de indios, que se registraron en la Parroquia de Nuestra Señora de Santa Ana y los pueblos circunvecinos durante los siglos XVII y XVIII.

 

"... Don Joseph de Solis Folch de Cardona, Mariscal de campo de los reales ejércitos, comendador, virrey, gobernador y capitán general de este nuevo reino de granada y provincias de tierra firme, y presidente en la audiencia y cancillería real de él,... a el cabildo y justicia y regimiento de la ciudad de Vélez, hago saber como por mí en este superior gobierno, se recibió la nominación de sujetos aptos para obtener en el presente año de 1756, los oficios de Alcaldes Pedáneos en los partidos de esta jurisdicción, que se remitió para que en su visita permitiera nombrar a quienes tuviera convenientes, entre los que se me han propuesto, en primer lugar... ( nombre de los aspirantes )..., a quien por mi superior decreto del año pasado...( en el eventual caso de ser reelegido )..., hube de aprobado mandé, se librase título y despacho correspondiente en la forma ordinaria.

 

Mediante lo cual libré el presente, por él, en nombre del Rey nuestro señor, en virtud de las facultades reales de que su majestad obtengo, elijo y nombro al nominado..., y en su consecuencia ordeno y mando al citado cabildo que constando no ser deudor de la Real Hacienda, tener satisfecho al Real Derecho de media anata y afianzado el juicio de residencia y hecho el juramento acostumbrado, se ponga en posesión de su cargo, guardándole y haciéndole guardar todas las honras, gracias, mercedes, preeminencias, franquezas, libertades, prerrogativas e inmunidades, con todas las demás cosas que por razón de su empleo deben tener, y le deben ser guardados todo bien y cumplidamente sin que le falte en cosa alguna, so pena de doscientos pesos oro, aplicados en la forma ordinaria que para todo ello mandé y del presente, firmado de mi mano, sellado con el sello de mis armas y refrendado del infrascrito escribano de Cámara y mayor de gobernación de este reino en Santa Fé..., Dr. Don Joseph Solis de Folch de Cardona, por mandato de su excelencia, Joseph de Rojas.

 

Seguidamente a su lectura y refrendadas las firmas y sellos, se convocaba al cabildo y era posesionado en propiedad el elegido. Posteriormente después de la colonia fueron nombrados por el gobierno central, dependiendo de las directrices del jefe político de turno, que desafortunadamente para el pueblo siempre ha asociado la administración  municipal con su propio peculio personal. 

 

En la actualidad los alcaldes son elegidos por voto popular desde 1988, procurando ejercer la descentralización administrativa, que si bien ha traído consigo grandes logros en favor de los electores, también es justo reconocerlo, ha permitido como en el caso de Santa Ana, se coarte el libre criterio de elección, pues este se ve afectado por la soterrada e indebida presión que se ejerce al elector primario.

 

El exceso de burocratización del municipio también es una causa directa de la descentralización, aspecto que ha convertido a la administración en un ente autocrático, manejado irreverentemente desde el punto de vista legislativo, el cual presenta enormes falencias ideológicas  e intelectuales, que comprometen la fragilidad del orden institucional, a la vez que ha generado múltiples contratiempos con relación a la puesta en marcha del verdadero sentido y proceso social de la descentralización administrativa, cuya base es el desarrollo y la autonomía municipal; aspectos que están paulatinamente cercenando su libre condición de entidad territorial socialmente autónoma.

 

 

8.3.-  NORMAS BASICAS DEL BUEN ALCALDE.

 

" La comunidad espera de su alcalde una personalidad definida, amable, recia, y en general limpia en todos los ordenes humanos. Cuando se trate del funcionamiento y del funcionario, las puertas de su despacho deberán estar abiertas para todos los ciudadanos, sea cual fuere su condición social, política, religiosa, económica o cultural y por lo mismo, las peticiones que se le formulen deberán se absueltas, sin otra consideración que el cumplimiento de la ley. 

 

En lo social, la corrección en todos sus actos, será lo normal.  Buena presentación, respeto por los derechos ajenos, ejemplo de autoridad, de bien hablar y bien vivir “.

 

Si se tiene el privilegio de ser la primera autoridad del municipio, se tiene la obligación de ser el primero como simple persona y ciudadano en su jurisdicción. La autoridad del alcalde implica una obstinada, pulcra y erguida austeridad y un claro sentido humano.

 

Cuando un pueblo tiene un alcalde con autoridad moral más que política, puede decirse que es un pueblo modelo y de grandes alcances en su desarrollo integral...", acota Pablo Fonseca en su libro " Los Alcaldes y sus relaciones con la ciudadanía "..., aspectos que desafortunadamente alguno que otro de los últimos alcaldes ( 1960 a 2000 ) no han tenido en cuenta, pues en ellos ha persistído la acción del super-ego, patología que los omnubilaba en su labor directiva, dejando muchos baches infranqueables de desgreño, falencia y descontrol administrativo.

 

La anterior tendencia ha comenzado a ceder terreno, pues son otras las perspectivas del pueblo Santanero, con base en una nueva estructura administrativa, la cual ha comenzado a generar importantes beneficios comunitarios de gran trascendencia en el orden cívico - social que le aseguran a nuestro municipio una mejor perspectiva de desarrollo.

 

El buen político, el que sea digno de llamarlo así, no debe hacer otra cosa que interpretar los pensamientos y deseos de su comunidad, en cuyo nombre actúa, buscando satisfacciones colectivas, traducidas en obras, por que todo lo que mantiene en su mente la sabiduría popular, son eso :   LAS OBRAS. 

 

Pero a pesar de la Constitución de 1991 que le brindó a la comunidad la posibilidad de deliberar, fomentar y generar su propio futuro, en el medio político abundan los llamados " Politiqueros ", que luego de tomar posesión de su cargo burocrático, arrojan al cesto de la basura las obligaciones contraídas con sus electores y sólo entienden el cumplimiento de su deber, dando salida a sus caprichos personales; por esto el político se ha convertido en sinónimo de engaño, de persona mentirosa que ofrece y nunca cumple. 

 

En efecto en los días anteriores a las elecciones se les ve, vestidos de paisanos, atusados los pelos de la cara y cabeza, olorosos a perfume importado, con sonrisa amplía y alegre, en muchos casos hipócrita, recorriendo las calles del pueblo de tienda en tienda, repartiendo abrazos y besos a granel, como reinas de belleza; sonrisas efusivas y apretones de mano a todo el que se cruza en su camino y, acompañados claro está de los lagartos turno que abundan cosa seria, prometiendo puestos a granel y la construcción de cuanta obra se inventan, que el acueducto urbano, el alcantarillado, la luz eléctrica, los puentes, las carreteras, las aulas escolares..., los cuales quedan consignados en el cuaderno representativo del futuro municipal, el cual es previsto por los compadres ricos, beneficiarios directos de estas obras.

 

Pasadas las elecciones, estos remedos de benefactores sociales, se olvidan de la promesas y sólo se les ve al cabo del tiempo, lógico, antes de las nuevas elecciones, esgrimiendo las mil y una disculpa por el mal ejercicio del poder otorgado y obtenido, gracias al burdo engaño al que ha sometido al humilde e iluso elector.

 

Pero es justo también reconocer la importante participación de personas aledañas al fragor y las consecuentes lides políticas que con su participación y empeño han aportado algunas directrices de tipo social en favor de los sectores menos favorecidos de nuestra comunidad recorriendo y auscultando opciones de cambio social, que integren a toda la población, con miras a la optimización del nivel de vida del Santanero, aùn a pesar de los obstáculos interpuestos por los anteriormente referidos politiqueros, amantes del atraso y la barbarie social que es sin lugar a dudas producto de su propia mediocridad personal.

 

En nuestro medio, Santa Ana, los conceptos de política están regidos por el temor, una especie de extorsión emotiva los condiciona y los constriñe, acción malsana e intencionada propiciada por algunos dirigentes con baja conciencia social, enquistados en el manejo burocrático municipal, que atemorizan al elector bajo la presión y el chantaje y condicionan su libre albedrío político.   

 

Es por ello que es deber de la comunidad oponerse de manera directa a esta malsana práctica política y combatirla duramente, con lo cual el pueblo podría provocar una diversificación de las tendencias políticas actuantes en nuestro medio y por consiguiente se produciría el derrumbamiento del ejercicio burócrata y a veces autocrático que rige los destinos del municipio, provocando el surgimiento de nuevas estrategias de acción comunitaria que procuren un mejor nivel de vida del hombre Santanero, acción que afortunada y paulatinamente ha comenzado a tomar su curso histórico.

 

En pasadas administraciones el poder social fue manejado de forma irreverente, arbitraria e irracional por parte del burgomaestre de turno, pero a partir de la firma de la Nueva Constitución Nacional de 1991, es la comunidad dador de ese poder mediante el voto popular, la que debe ser capaz de controlar el poder ejecutivo de tal manera que se garantice un empleo racional para los fines justos, los cuales deben generar soluciones integrales a los diversos problemas que aqueja nuestra población o en pocos años, nuestra comunidad será dominada por un poder egoísta, prepotente e incontrolable que desencadenará un caos de consecuencias desastrosas.

 

El peligro que nos acecha no viene de afuera o de una acción externa o ajena a la vida y la cotidianidad del Santanero, sino que reside en la " prepotencia e irracionalidad " del poder mal articulado y ejercido, como consecuencia de la falta de conocimiento de las leyes y principios consagrados en la Carta Magna y en creer que al detentar el poder, sólo se dan normas éticas según las circunstancias.

 

Una democracia actuante y racionalmente ejercida es el mejor instrumento para controlar el poder político, pero sin caer en el vacío demagógico, al convertirse esa acción democrática, fácilmente, en las enquistados núcleos de poder o mal llamados Grupos Políticos que son los directos responsables del lento proceso evolutivo del municipio o sea que se convierten en los gobiernos de minorías que favorecen sus propios intereses, mientras la comunidad se desarticula.

 

Según, Haering en su libro " Lucha contra la corrupción política en colombia " :  Los hombres y mujeres que ocupan posiciones políticas influyentes dentro del medio, están expuestas a dejarse corromper por dineros y halagos, en favor de los grupos de presión actuantes en el espacio geográfico, al paso que se encarcela a la gente, que no está en palacio, por haber cometido alguna irregularidad de poca monta, frecuentemente se deja en libertad a legisladores y líderes de la política que distribuyen y reciben cuantiosas sumas de dinero para auspiciar o engrosar sus propios bolsillos... ;….. en nuestro medio, si al demonio de la corrupción política se le pidiera el nombre de sus más cercanos seguidores, sería imposible consignarlos en estas páginas.

 

Como buen municipio Boyacense, Santa Ana es un pueblo de políticos, sobre cualquier esquina o andén, durante y después de las elecciones de turno, podemos presenciar el espectáculo de pequeños grupùsculos de singulares " conspiradores " , en el buen uso de la palabra; estos ilustres personajes, aún que anónimos y folclóricos, son la base de los políticos en sus campañas electorales, pues ellos son el ojo escudriñador, el vórtice donde nacen las estrategias y donde se miden las posibilidades de elección. 

 

Durante la etapa previa a las elecciones, estos singulares " políticos de esquina, se trenzan diariamente en una danza de especulaciones de carácter interminable, pues, solo vasta que el tema salga a colación para que cada cual opine en pro o en contra del aspirante de turno; allí sus cualidades o defectos son debatidos hasta la saciedad.

 

Los comentarios son tan disímiles y hasta agotadores, que transcurrida una larga y acalorada discusión de horas sobre los principales problemas de la comunidad y las condiciones morales, políticas, sociales y económicas del púpilo de turno, los contertulios siguen defendiendo sus puntos de vista con ahincó.  

 

Así como se congregan, también el grupo se disuelve por la más mínima causa, dejando en algunos casos inconcluso el tema, el cual siempre es recapitulado en la siguiente reunión casual; las conclusiones finales son casi inexistentes, aún que, interiormente cada cual reafirma o modera su concepto al cabo de varias reuniones.

 

Muchos de los contertulios median a favor o en contra según los intereses personales que están en juego: Si me beneficia el negocio, yo lo apoyo !,  Si me le da puesto a mi hijo, cuente conmigo !, son algunas de las expresiones más comunes en el medio y que marcan y auspicían en nuestro tiempo que aún sea común ver a ciertos personajes deambulando por el pueblo, amparados en la política del clientelismo.  

 

Estos personajes han venido a suplir al cacique electoral, el cual fue perdiendo vigencia, gracias a la atemperación de las luchas políticas, naciendo el clientelismo, cuya función es la de succionar las arcas del municipio para el beneficio de sus propios intereses.

 

El clientelista tiene una personalidad voluble que le permite virar en sus convicciones de acuerdo a los acontecimientos políticos, hoy es de un sector y mañana de otro. El afán de lucro lo ha convertido en anfitrión de excelentes y opíparos banquetes a quienes puedan darle la " reprocite " con prebendas  burocráticas. 

 

Su boca es un incensario de loas melindrosas y zalameras. Tiene olfato de perro para detectar al candidato con mejor opción al puesto público y tiene su zaina maña para incrustarse en el lomo del fisco municipal, el cual es auscultado celosamente para que a través de terceros le sean otorgados los contratos más ventajosos para sus arcas personales.

 

El insigne escritor Eduardo Caballero Calderón hace una singular descripción física del perfil clientelista, así :

 

" Corto de ideas, de estatura pequeña, vientre prominente y flácido, nalgas chupadas, ojos encapuchados que le dan la apariencia de mongol; semblante cetrino, delator de una mente calenturienta que lo hace pasar las noches en vela fraguando como apoderarse del fisco municipal y como el alcalde sea su espolique, el personero su amanuense, el concejo su cómplice y el tesorero su obsecuente servidor en la cancelación de las cuentas de piquetes y agasajos, pasatiempos favoritos y que le proporcionan espasmos sibaríticos.  Alterador incansable del presupuesto municipal y acaparador de los servicios públicos..." 

 

 

8.4.- RELACION ALCALDES SANTA ANA                                      

 

Dentro de los alcaldes que le han reportado buenos dividendos a nuestro municipio, podemos destacar a varios, pues ellos en su momento de mandato se rigieron por las directrices del Concejo Municipal y las de su competencia dentro del marco jurídico y social de su época, sin lugar a dudas muchos de ellos ejecutaron a cabalidad el presupuesto en obras de infraestructura civil, generando paulatinamente el desarrollo de la comunidad.

 

  

ALCALDES NUEVO REINO DE GRANADA

( 1538 A 1819 )

 

Los nombres a continuación transcritos y sus cargos fueron extraídos de los archivos de la parroquia de Santa Ana de Vélez y los Juzgados Municipales.

 

8.4.1. Capitán Sr. Don Juan Manuel de Herrera               1723

8.4.2. Teniente General Sr. Don Joseph Lázaro

Camacho y Gorráes              1730*

8.4.3. Mayor de Caballería Sr. Don Pedro Ximénez           1731

8.4.4. Teniente General Sr. Dr. Don Miguel Lázaro

           Camacho y Gorráes.            1734*

8.4.5. Sr. Dr. Don Salvador Bicente Banegas                   1768

8.4.6. Sr. Don Joseph Antonio de Geres                          1775

8.4.7. Don Juan Antonio Xeres                                       1778

8.4.8. Don Manuel Pinzón y Río                                      1780

8.4.9. Don Joseph Aparicio                                             1782

 

(*) Los Tenientes Generales Joseph y Miguel Lázaro Camacho y Gorráes, consecutivamente después de ser alcaldes de primer voto, también rigieron los destinos de la comarca, pues se desempeñaron como Gobernadores Provinciales.

 

NOMBRAMIENTOS DE ALCALDES MUNICIPALES.

 

"... En la ciudad de Vélez a tres días del mes de noviembre de 1780; los señores Cabildo y Justicia Mayor y regimiento, estando en la sala del ayuntamiento, dijeron: que en atención a estar prevenido de superior gobierno el que dos meses antes del año nuevo, se haga nominación de sujetos que ejerzan los empleos de alcaldes partidarios de esta jurisdicción.  Por tanto y habiendo tratado y conferido sobre dicha nominación, la pasaron a hacer de los que puedan hacer en el próximo año venidero de 1781, en forma y manera siguiente :

 

Para Chitaraque y Santa Ana, nombran en primer lugar a Joseph Aparicio y en segundo a Manuel de Vargas y en tercero a Antonio Velandia. Con lo cual se concluyó esta acta y nómina de que mandaron sus mercedes, saque copia y se remita al señor corregidor para que se sirva confirmar los que fueren de su superior agrado y lo confirmaron, de que yo el escribano, doy fe. Don Gabriel José de Silva, Don Joseph Jacinto Flores, Don Agustín Cabrejo, Don Nicolás Ignacio Calvo. Fui presente Luis Quintero Príncipe. "

 

8.4.10.           Don Joseph Antonio Franco y Nieves          1783

8.4.11.          Don Manuel Pinzón y Río                           1785

8.4.12.           Don Joseph Antonio Franco y Nieto            1786

8.4.13.           Don Juan Manuel Pinzón                           1790

8.4.14.           Don Joseph Cayetano Tello y Zárate          1792

8.4.15.           Don Fermín de Bustamante                       1793

8.4.16.           Don Joseph Antonio Cadena                      1794

8.4.17.           Don Juan Manuel Pinzón y Río                   1795

8.4.18            Don Joachín de Cadena                             1796

8.4.19.           Don Joseph Cayetano Tello                        1797

           

8.5.-    REPUBLICA DE LA GRAN COLOMBIA

            ( 1821 - 1830 )

 

8.5.1.             Sr. Don Miguel Tello Nopsa                       1823

8.5.2.             Sr. Dr. Don Jivencio Cadena                     1824

8.5.3.             Sr. Dr. Thimoteo Camargo                        1825

 

 

8.6.     ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIA

            ( 1863 - 1886 )

 

8.6.1.             Sr. Don Nicolás Pedroza Porras                 1863

8.6.2.             Sr. Don Martiniano Cavanzo                     1875

 

8.7.     REPUBLICA DE COLOMBIA.      

            ( 1886 - 2007 )

 

8.7.1.             Sr. Dr.       Ignacio Ruíz                            1887

8.7.2.             Sr. Don      Valoís Gómez                          1898

8.7.3.             Sr.             Dimás Romero                        1912

8.7.4.            Sr.              Primitivo Rodríguez                 1913

8.7.5.             Sr.             Salón Rodríguez                      1917

8.7.6.             Sr.             Demetrio Torres                      1944

8.7.7.             Sgto 2º      Alfonso Aguirre                       1962

8.7.8.             Sra.           Lucy Silva de Roncancio           1963

8.7.9.             Sr.             Luis Arturo Paéz                      1963

8.7.10.          Srta.           Ligía Cecilia Riveros                 1963

8.7.11.          Cabo 2º      Norberto Sánchez                    1964

8.7.12.          Sr.             Jorge Enrique Rosas                 1964

8.7.13.          Sgto 1º      Luis Simón García                    1964

8.7.14.          Srta.          Orfelina Rivera Torres              1965

8.7.15.          Sr.             Fermín Castro                          1965

8.7.16.          Sr.             Francisco Zárate Navas            1966*

8.7.17.          Sr.             Laureano Gámboa                    1967

8.7.18.          Sr.            Rafael Antonio Castro                1967

8.7.19.                Sr.                  Norberto Morales C.                          1968

8.7.20.                Sr.                  José Auly Sánchez                              1969*

8.7.21           Sgto 2º      Marco A. Avendaño                   1971

8.7.22.          Sr.             Rosemberg Rodríguez               1971*

8.7.23.          Sr.             Ignacio Médina                         1973

8.7.24.          Sr.             Serafín Vargas                          1974

8.7.25.         Sr.              Jorge Mauro Parra                    1976*

8.7.26.          Sr.             José Ormistas Olarte a.             1976

8.7.27.          Sr.             Miguel Alfonso Peña                 1977

8.7.28.          Sr.             Héctor José Vargas                   1978

8.7.29.         Sr.              Hugo Suárez                            1979

8.7.30.         Sr.              Julio Alberto Saavedra              1979

8.7.31.         Sra.            María Luisa Cárdenas                1980

8.7.32.              Sr.                   Jorge Cépeda                                       1981

8.7.33.         Sr.              Germán Agudelo M.                  1983*

8.7.34          Sr.              Dagoberto Cárdenas                 1985

8.7.35.         Sr.              Luis Alfonso Peña                     1986

8.7.36.         Sr.              César Camilo Pinzón                 1988<

8.7.37.        Sr.              Luis Alejandro Rojas                  1990<

8.7.38.         Sr.              Hidalgo Blanco Sánchez            1995<

8.7.39          Sr.              Luis Hernando Rivera  M           1998<

8.7.40          Sr.              José Antonio Ramirez M.           2001<

8.7.41          Sr.      Henry Armando Sánchez                   2003<

 

( * ) Alcaldes en más de una oportunidad

( < ) Alcaldes por elección popular.                              

 

 
  ESTAMOS.... 34253 visitantes....¡Aqui viendo esta página!
SOL STEREO SANTANA
 
 
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=

EMISORA SOL STEREO SANTANA

Santana - Boyacá - Colombia
Celular 310 881 52 93
solsantana4@hotmail.com
solsantana2@gmail.com